Demasiadas siglas para algo simple
Si has investigado un poco sobre crear una app para tu negocio, seguramente te hayas encontrado con términos como PWA, app nativa, híbrida, webapp… Y a lo mejor te has sentido un poco perdido. Normal.
Vamos a simplificarlo. Lo que tú necesitas saber es esto: hay dos maneras principales de que tu negocio tenga una app. Una es la tradicional (la app nativa) y otra es la moderna y más accesible (la PWA).
La app nativa: potente, pero cara
Una app nativa es la que te descargas de la App Store de Apple o de Google Play. Es la que desarrollan empresas como Glovo, Spotify o Zara. Y está genial si tienes decenas de miles de euros para invertir en desarrollo, porque eso es lo que cuesta.
Además, necesitas mantener dos versiones diferentes: una para iPhone y otra para Android. Eso significa el doble de coste, el doble de actualizaciones y el doble de quebraderos de cabeza.
Para un negocio pequeño o mediano, raramente tiene sentido.
La PWA: tu app, sin intermediarios
Una PWA (Progressive Web App) es básicamente una web que se comporta como una app. Tu cliente la abre desde el navegador, le da a "Añadir a pantalla de inicio" y ya la tiene instalada. Sin pasar por tiendas de apps, sin necesidad de actualizaciones manuales.
¿Y qué puede hacer? Prácticamente lo mismo que necesita un negocio local:
- Se instala en el móvil y aparece con su icono, como cualquier otra app.
- Funciona rápido, incluso con mala conexión.
- Muestra tu información, productos y permite reservar citas.
- Se actualiza sola: cuando tú cambias algo, tus clientes lo ven al momento.
¿Qué no puede hacer una PWA?
Seamos honestos: hay cosas que una PWA no hace tan bien como una app nativa. No tiene acceso a todas las funcionalidades del hardware del móvil (por ejemplo, el Bluetooth o la NFC). Tampoco sale en la App Store, así que nadie te va a encontrar buscando ahí.
Pero para un negocio que quiere mostrar sus servicios, gestionar citas y estar en el móvil de sus clientes… una PWA lo hace todo y le sobra.
Y lo mejor: el precio
Mientras que una app nativa puede costarte entre 5.000 € y 50.000 € (sí, esos rangos existen), una PWA hecha con herramientas como AppMiNegocio cuesta menos de 10 € al mes. Y la puedes crear tú mismo, en minutos, sin tocar una línea de código.
Al final, la pregunta no es "¿cuál es mejor?" sino "¿cuál tiene sentido para mi negocio?". Y para la gran mayoría de negocios físicos, la respuesta es bastante clara.