El caos de las reservas por WhatsApp
Si tienes un negocio con citas — da igual que sea una peluquería, un fisio, un centro de uñas o un estudio de tatuajes — seguro que conoces esta situación: estás trabajando, suena el teléfono, es alguien que quiere reservar para el jueves. Le dices que mire, que el jueves a las 11 está libre. Te dice que mejor a las 12. Anotas. Llega otro mensaje por WhatsApp pidiendo hora. Y otro. Y cuando miras la agenda hay un hueco por aquí, un apunte confuso por allá, y no estás seguro de si la señora que llamó ayer confirmó o no.
Es agotador. Y no debería serlo.
Un sistema de reservas automatizado
La idea es muy simple: en vez de que tus clientes te contacten para pedir hora, les das acceso a un calendario donde pueden ver qué horas están disponibles y reservar directamente.
Tú configuras tus horarios, la duración de las citas y los días que trabajas. A partir de ahí, el sistema se encarga de todo: muestra las horas libres, permite reservar sin tu intervención y te avisa cuando alguien reserva.
¿Y si alguien no viene?
Las cancelaciones y los plantones existen, claro. Pero cuando alguien ha reservado por su cuenta, de manera activa, es mucho menos probable que no aparezca. Ya no es "le dije a la chica del mostrador que a lo mejor venía el miércoles". Es una reserva formal, con fecha y hora, que el cliente ha elegido conscientemente.
Además, algunos sistemas envían recordatorios automáticos. Eso reduce las ausencias una barbaridad.
Qué necesitas para empezar
Lo más básico es una herramienta que te permita:
- Definir tus horarios por día de la semana.
- Establecer la duración de cada cita (30 min, 1 hora, lo que sea).
- Recibir notificaciones cuando alguien reserva.
- Que tus clientes accedan fácilmente, ya sea desde una app, una web o un enlace que les compartas.
No necesitas un software caro ni complicado. Hay soluciones que integran el sistema de citas directamente en tu app de negocio, para que el cliente vea tu información y reserve en el mismo sitio.
Menos llamadas, más trabajo hecho
Lo que más agradecen los negocios que empiezan a usar un sistema de citas online es el tiempo que recuperan. Tiempo que antes se iba en contestar llamadas, responder mensajes y cuadrar agendas a mano. Ahora ese tiempo lo dedican a lo que realmente importa: atender a sus clientes.