El móvil ya es la primera pantalla
Piénsalo un momento: ¿cuántas veces al día miras el móvil? Tus clientes hacen exactamente lo mismo. Y si tu negocio no está ahí, en su pantalla, estás dejando pasar oportunidades que ni siquiera sabes que existen.
No se trata de tener un perfil en redes sociales (que también ayuda). Se trata de que cuando alguien quiera ver tu carta, tus horarios o reservar una cita, no tenga que buscar tu número de teléfono y llamarte. Eso, para muchos, ya es motivo suficiente para irse a otro sitio.
Una app no es solo para grandes empresas
Hay una idea muy extendida de que tener una app es caro, complicado y solo sirve para empresas grandes. Y hace unos años era verdad. Pero las cosas han cambiado bastante.
Hoy existen herramientas que te permiten crear tu propia app en minutos, sin saber nada de programación. Eliges un diseño, metes tu información y listo. Tu negocio tiene presencia mobile, igual que las cadenas grandes, pero sin el presupuesto de las cadenas grandes.
¿Qué puede hacer una app por un negocio pequeño?
Depende del negocio, pero hay tres cosas que casi siempre se repiten:
- Mostrar tu oferta: productos, servicios, precios, fotos. Todo actualizado y accesible al momento.
- Reservas y citas: si tu negocio funciona con citas (peluquerías, clínicas, centros de estética…), tener un sistema de reservas online te quita un problema enorme de encima.
- Estar siempre a mano: una app instalada en el móvil de tu cliente es un canal directo. No depende del algoritmo de Instagram ni de que alguien se acuerde de buscar tu web.
El código QR lo cambia todo
Una de las cosas que mejor funciona es combinar la app con un código QR. Lo imprimes, lo pegas en tu mostrador, en las mesas, en la puerta… y cada cliente que lo escanea ya tiene tu negocio en el bolsillo.
Es un gesto mínimo para ellos, pero para ti significa que la próxima vez que necesiten algo de lo que ofreces, van a abrir tu app en vez de buscar en Google. Y eso, a largo plazo, marca una diferencia enorme.
No hace falta complicarse
Si estás leyendo esto y piensas que esto no va contigo, que tu negocio es demasiado pequeño o que tus clientes no usarían una app… prueba. Las herramientas actuales te dejan crear tu app gratis y ver cómo queda antes de invertir nada. Y te sorprendería cuántos de tus clientes la instalarían el primer día.