La palabra "digitalización" suena más grande de lo que es
Cada vez que alguien dice "tu negocio necesita digitalizarse", parece que te están diciendo que montes un Amazon. Y no. Digitalizar un negocio pequeño es mucho más sencillo de lo que parece. A veces es tan simple como que tus clientes puedan ver tu carta en el móvil en vez de en un papel plastificado.
El problema es que hay mucho ruido. Agencias que te quieren vender webs carísimas, cursos de redes sociales que prometen milagros, influencers que te dicen que sin TikTok estás muerto. Y mientras tanto, tú tienes un negocio que atender.
Lo que de verdad marca la diferencia
Después de ver cientos de negocios pequeños intentar dar el salto, hay tres cosas que funcionan de verdad:
1. Que te encuentren fácilmente
Google My Business (ahora se llama Google Business Profile) es gratis y es lo primero que deberías tener. Cuando alguien busca "peluquería cerca de mí", tú quieres salir. Con tu dirección, teléfono, fotos y horarios actualizados.
Eso solo ya te pone por delante de la mitad de negocios de tu zona.
2. Que te contacten sin esfuerzo
¿Cuántos clientes potenciales pierdes porque alguien quiso reservar a las 11 de la noche y no pudo? Las personas quieren resolver las cosas cuando les viene bien, no cuando tú tienes el teléfono a mano.
Un sistema de reservas online, un catálogo accesible desde el móvil, un enlace directo a WhatsApp… cualquier cosa que elimine fricción entre "quiero esto" y "ya lo tengo".
3. Que repitan
Aquí es donde una app propia marca la diferencia. Las redes sociales están genial para atraer gente nueva, pero para fidelizar a los que ya te conocen, nada funciona mejor que estar en su pantalla de inicio.
Piensa en la diferencia entre un cliente que tiene que buscarte en Google cada vez y otro que abre tu app directamente. El segundo va a volver más, seguro.
Por dónde empezar (de verdad)
Si no tienes nada digital, empieza por Google Business Profile. Es gratis y se tarda quince minutos.
Si ya tienes eso, el siguiente paso es tener un sitio propio donde tus clientes puedan ver qué ofreces y contactarte. No necesita ser una web de 3.000 €. Una app sencilla con tu información, tus productos y un sistema de citas es más que suficiente.
Y si ya tienes todo eso, entonces sí, puedes pensar en redes sociales, publicidad online y lo demás. Pero primero lo primero.
Un error que se repite mucho
El error más común que vemos es intentar hacer todo a la vez: web nueva, redes sociales, publicidad de pago, email marketing… y al final no hacer nada bien porque no hay tiempo ni presupuesto para todo.
Mejor poco y bien hecho. Un paso cada vez. Y que cada paso te dé un resultado real que puedas ver en tu día a día.